Blog de Carmelo Sierra

De la reflexión al resultado

¿Cómo promover el neuro-liderazgo en la empresa familiar?

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Con muchos de los empresarios con los que trabajo en diversos proyectos, bastantes de ellos, fundadores de empresas familiares, en algún momento del proyecto siempre surge el tema del liderazgo, que no es que les preocupe a ellos, pues ya han demostrado todo, sino con respecto a sus hijos que seguramente será alguno de ellos el nuevo lider de la empresa familiar. Estos fundadores no paran de escuchar términos como neurociencia, neuromanagement, neuromarketing, neuroliderazgo… Todo empieza con el prefijo “neuro”.

No entro en aspectos científicos, como es natural. Solo decir que la neurociencia es el estudio de cómo se estructura y desarrolla el sistema nervioso y se centra en el cerebro y en sus funciones cognitivas (de pensamiento) y conductual (de comportamiento).

Para entender cómo actua nuestro cerebro y relacionado con ese prefijo “neuro” están las neuronas y cómo afectan las emociones a nuestras decisiones. Ni la edad ni la inteligencia afectan para cambiar el cerebro, así que el cambio no es cuestión de edad, simplemente es querer cambiar porque el cerebro es plastico. Vayamos a lo básico, ¿qúe necesitamos para sobreviviri? comer, pues las neuronas necesitan exactamente lo mismo, comida en forma de oxígeno, agua que es el 80% de la composición de las neuronas y nutrientes como la glucosa, azucar, aminoácidos, vitáminas omega 3 y nueces. ¡¡será casualidad que las nueces tienes la forma de un cerebro!!

Por otro lado, nuestro cerebro procesa diariamente 60.000 pensamientos, tomamos unas 4000 decisiones (tres por minuto) y empleamos 2,5 segundos para sopesar cada una de ellas. Cuando por ejemplo tomamos una decisión de compra, la recompensa cerebral dura unos 40 segundos; al cabo de este tiempo la satisfacción desaparece. No es casualidad que cuando vamos a comprar ropa el vendedor en esos primeros segundos una vez probada la ropa siempre nos diga “qué mono te queda” o cuando vamos a comprar un coche “el vendedor nos haga entrar al coche y probar el volante, las marchas, los asientos” sensaciones todas ellas positivas porque el neuromarketing, que es la disciplina aplicada al efecto de la publicidad en el cerebro, demuestra también que la mayoría de las compras son irracionales y se producen en un momento de euforia.

Y si hablamos de racional e irracional me lleva a tener que hablar ya no solo de los dos cerebros, el del hemisferio izquierdo que es estratégico, práctico, analítico, calculador, ordenado, lógico y el del hemisferio derecho que es el de la intuición, el creativo, el sensible, sino a los tres cerebros, el reptílico que regula las funciones fisiológicas involuntarias de nuestro cuerpo y es el responsable de la parte más primitiva de reflejo-respuesta. No piensa ni siente emociones, sólo actúa cuando nuestro cuerpo se lo pide: control hormonal y de la temperatura, hambre, sed, motivación reproductiva, respiración.

El límbico, que es el almacén de nuestras emociones y recuerdos. En él se encuentra la amígdala, considerada la base de la memoria afectiva. Entre las funciones y las motivaciones del límbico están el miedo, la rabia, el amor maternal, las relaciones sociales, los celos. Nos da la respuestá de qué hay que hacer y por qué hacer una cosa u otra.

Finalmente está el neocórtex o cerebro racional, que permite tener conciencia y controla las emociones, a la vez que desarrolla las capacidades cognitivas: memorización, concentración, autoreflexión, resolución de problemas, habilidad de escoger el comportamiento adecuado… es la parte consciente de la persona, tanto a nivel fisiológico como emocional. Nos dicé cómo hacer una cosa u otra.

¿Qué sucede?. Si nos influyen del modo que sea y nos llegan con un mensaje a nuestro cerebro límbico, tomaremos decisiones fruto de nuestra emoción, que después el cerebro racional hará lo imposible para justificar esa decisión emocional y transformarla en una decisión que a nosotros mismos nos diremos que ha sido racional, cuando en el fondo ha sido emocional.

Creo que es necesario haber profundizado en el término “emoción” porque si hay un concepto que reside en las empresas familiares o mejor dicho en las familias empresarias, es la emoción, ya que a veces y con bastante frecuencia se mezclan, no se controlan y afectan decisiones de la familia a la empresa y viceversa.

Las emociones afectan a muchos de los retos que las empresas familares tienen que afrontar: diferenciar claramente los temas de la empresa y de la familia, elegir el sucesor adecuado, encajar a los familiares políticos, retribuciones, etc.

Para llegar a ser un neurolider, que es liderarse a si mismo en primer lugar, es todo un proceso que no se aprende de la noche a la mañana, sino que es la adquisición de una serie de hábitos nuevos y también de desaprender algunos malos hábitos, y esto no es fácil.

No vamos a hablar de lo que hace un puro gestor, tan sólo controla, desarrola tareas, mide, piensa en el corto plazo y hace sencillamente lo correcto. No digo que no sean necesarios, que lo son, simplemente digo que el gestor no promueve el cambio. Por ello centrémonos en esas diferencias entrer un lider y un neurolider

El lider se basa en la confianza y el conocimiento, el neurolider en las ideas; el lider es visionario como muchos fundadores de ermpresas familiares, el neurolider es creador; el lider es original, el neurolider innova desde el error; el lider cree en las personas, el neurolider cree en el talento, el cerebro; el lider afrontar los retos con coraje y valentía, el neurolider acepta la vulnerabilidad; el lider desarrolla proyectos, el neurolider aprende introduciéndose en temas que desconoce; el lider piensa en el largo plazo, el neurolider piensa en la sociedad, el mundo y es empático; el lider da feedback y el neurolider da y recibe feedback de diversos niveles; el lider se pregunta constantemente qué hacer, para qué hacer y cómo hacer algo, el neurolider siempre se plantea dilemas y aprovecha las oportunidades que surgen; el lider pide más de lo que da, el neurolider da más de lo que pide.

En cualquier caso, al final les digo a los fundadores que independientemente de que sean lideres o neurolideres, trabajen para que la siguiente generación siga con el camino que ellos como fundadores han iniciado. Las familias empresarias que han pasado de generación a generación han trabajando en los siguientes aspectos para ser felices y dar continuidad a sus empresas:

-Han fomentado los valores, y han tenido muy claro en qué no van a cambiar con el tiempo

-No han caido en el síndrome de la felicidad aplazada y han disfrutado del camino, no de la meta.

-Han ayudado a otros a progresar y a la sociedad en su conjunto.

-Han aceptado lo que no pueden cambiar, y en lo que sí han podido cambiar, han puesto toda su energía, y lo más importante, han sabido distinguir, que no siempre es fácil, entre lo que sí pueden y no pueden cambiar.

Los nuevos lideres tendrán que ser capaces de afrontar y superar seis grandes retos:

1.Crear una nueva visión, que tienda un puente desde el presente hacia el futuro deseado.

2.Comunicar la visión para hacerla realidad, involucrando a los equipos en su consecución, creando una cultura común y una estructura para el cambio, cuya reistencia en las empresas familiares es mayor que otros tipos de empresas.

3.Mediar entre intereses contrapuestos y pensar siempre que debe estar el bien colectivo por encima del bien individual

4.Crear confianza definiendo una posición proactiva de la organización ante el entorno

5.Establecer una ética que oriente el comportamiento de los equipos.

6.Autodesarrollo individual y de los equipos emocional y social, fomentando una autoestima positiva y llegando al corazon de los equipos movilizándolos, transmitiendo pasión y motivación.

Y sobre todo, ser felices, sabiendo que la felicidad se encuentra en la intersección entre el placer y el significado. Si algunos de los dos falta, necesitaremos refuerzos de felicidad, momentos en la semana que lo proporcionen. El medidor numero uno de la felicidad es el tiempo que pasamos con las personas que nos importan y que se preocupan por nosotros. La fuente más importante de felicidad puede ser la persona que se sienta a tu lado, apréciala y saborea el tiempo que pasáis juntos.