El diseño e implantación de un Plan Estratégico
La capacidad de gestionar la estrategia, es el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar los esfuerzos de los miembros de la Empresa a través de esquemas básicos y prácticos, que permitan la suficiente flexibilidad para adaptarse o anticiparse a los eventos del entorno, con el fin de generar ventajas que le garanticen permanecer y crecer exitosamente. La planificación es previa a las otras funciones ya que es imposible organizar, gestionar y controlar con eficacia y eficiencia sin disponer de unos Planes adecuados que los informen.
Con la administración de la estrategia, el camino trazado y el cómo recorrerlo está planteado en sólidas bases edificadas con estudios apropiados del entorno y de los recursos con los cuales puede contar la Empresa. Las acciones de los directivos de la Organización no se deben dejar a la improvisación del momento para fijar rumbos o para solucionar problemas coyunturales. El esfuerzo en torno a la elaboración del Plan Estratégico se basa fundamentalmente en la participación de las personas implicadas en el ámbito de aplicación del propio Plan en torno a diferentes apartados. Sin embargo, si pensamos a nivel individual, el esfuerzo, a lo largo de todo el proceso de elaboración del Plan, debería centrarse en los siguientes aspectos:
- Recoger información de manera efectiva,
- Desarrollar y explorar alternativas estratégicas,
- Pensar en las implicaciones futuras de las decisiones presentes
El esfuerzo en torno a la elaboración del Plan Estratégico nos puede ayudar a:
- Facilitar la comunicación y participación,
- Acomodar intereses y valores divergentes,
- Diseñar un proceso de toma de decisiones razonable,
- Promover una adecuada implantación de las decisiones
- Proporcionar una visión “estratégica“ a la hora de pensar y actuar, lo cual se traduce en:
- Recogida sistemática de información interna y externa,
- Prestar atención al aprendizaje de la Empresa
- Aclarar la dirección futura de la Empresa
- Establecer las prioridades para la acción
- Mejorar el proceso de toma de decisiones, puesto que centra la atención en los asuntos cruciales y en los retos a los que se enfrenta la Empresa, y ayuda a los responsables de la toma de decisiones a decidir qué deberían hacer al respecto. Por tanto, ayuda a:
- Formular y comunicar claramente las intenciones estratégicas
- Desarrollar una base coherente y defendible para la toma de decisiones y después coordinar las decisiones resultantes a través de los distintos niveles de la organización.
- Ejercer la máxima discrecionalidad en aquellos asuntos que están bajo nuestro control
- Beneficiar a las personas de la Empresa
- Los responsables de la toma de decisiones pueden definir más claramente sus papeles y darse cuenta de sus responsabilidades, a la vez que es probable que se intensifique el trabajo en equipo entre las personas de la Organización.
La elaboración e implementación de un Plan Estratégico, puede aportar a la Empresa beneficios, como:
Específicamente, los asistentes conseguirán los siguientes objetivos:
- Disponer de unas directrices prácticas para elaborar e implantar un plan estratégico
- Aprender a definir objetivos alineados con la estrategia de la empresa
- Entender cómo se ha de hacer el seguimiento y control del plan estratégico.
- Identificar los indicadores de control.
Contenidos:
- Qué es un Plan Estratégico: Definición. Qué aporta. Quién participa
- Proceso para elaborar con éxito un Plan Estratégico: Diagnóstico de situación: DAFO. Diagnóstico de posición competitiva. Conocimiento del Producto/Servicios Definición de Clientes Objetivos. Identificación y definición de objetivos
- Selección de la estrategia: Acciones. Indicadores
- La importancia del Control y la planificación continua como instrumento fundamental
- Principales frenos y obstáculos a afrontar: Factores motivacionales a considerar.